domingo, junio 05, 2005

LUJAN: Roban dinero a un empleado y una alta empleada estaría implicada. Escándalo en el Banco Nación a días de festejar el centenario

En el hecho se descubrió que había sido utilizada una tarjeta apócrifa conteniendo los datos y claves de la persona perjudicada. Fue abierto un sumario interno para determinar responsabilidades al tiempo que la encargada de la Plataforma Comercial sacó "carpeta médica". La principal sospechosa podría ser despedida de la entidad aunque habría presiones desde el poder político para que la trasladen a otra sucursal.
El próximo 13 de junio la sucursal Luján del Banco de la Nación Argentina cumplirá 100 años aunque no se vislumbran precisamente ánimos como para festejos. A la celebración del centenario, se anuncia la llegada a esta ciudad de su presidenta, la licenciada Felisa Miceli, quien encontrará a la entidad envuelta en un escándalo cuya principal consecuencia es un profundo malestar en buena parte de su personal, al tiempo que por estas horas tiene convulsionada a un sector importante de nuestra comunidad.
Todo ello a raíz de un ilícito que habría sido cometido por una empleada que se desempeña en un alto cargo y con cerca de 30 años de carrera en la entidad, considerada por algunos empleados que hablaron con este medio como "la mano derecha del gerente". Esta persona, luego de haber admitido su participación en el hecho, habría sacado "carpeta médica" ante la situación comprometida en que se vio involucrada.
Lo que se transformó esta semana en el comentario obligado de los lujanenses tuvo su origen el 24 de abril, y como protagonistas a un empleado con 42 años de intachable reputación en el banco y a la jefa Departamental de la llamada Plataforma Comercial, quien se transformó en la principal sospechosa de haber cometido una maniobra delictiva, cuya responsabilidad está siendo investigada a partir de la apertura de un sumario a pedido del gerente de la sucursal, Guillermo Paladino.
Como lo hace habitualmente, esa noche José María Cogo quiso saber el saldo de su cuenta de la caja de ahorro. Para esto, ingresó al sitio en internet de la entidad bancaria y al observar los números descubrió un movimiento de dinero que desconocía haber efectuado. Sin llegar a saberlo en ese momento, lo que había ocurrido no era otra cosa que la sustracción, por entonces anónima, de parte de su dinero.
EXPLICACIÓN INSUFICIENTE
Sin más, Cogo se dirigió a la sucursal ubicada en San Martín y Rivadavia. "Fui al banco. Me atiende el gerente y la encargada de la Plataforma Comercial quienes me dicen que, posiblemente, se trató de un error del sistema", recordó el empleado y víctima del ilícito.
Pasadas 24 horas y desechada la posibilidad de que el sistema haya tenido un "error", Cogo regresó al banco esperando la restitución de una suma de dinero establecida en 130 pesos, tal como figuraba en su cuenta de ahorro. Pero nada de eso sucedió.
La versión de la encargada de la Plataforma Comercial culpaba a uno de los hijos de Cogo, -quien también tiene, o tenía, a esa altura, una caja de ahorro- de ser el autor del movimiento de dinero a espaldas de su padre. Si bien esto puede ser posible, debido a que el sistema permite que dos personas, en este caso padre e hijo o viceversa, puedan activar mediante una sola tarjeta ambas cuentas, esta vez nada de eso había sucedido. "En ese momento, me clavaron el cuchillito de la duda", dijo el empleado damnificado.
"Cuando me sacan el dinero a mí, pasan el dinero por cajero automático a la cuenta de mi hijo y de ahí la retiran. Cuando voy al banco, el único sospechoso se había transformado en mi hijo", relató Cogo, quien enseguida comenzó a dudar de la versión que acababa de escuchar de boca de la cúpula del banco integrada por el gerente y, sobre todo, por la explicación brindada por la encargada de la Plataforma Comercial.
"Ellos me quieren hacer ver que había sido mi hijo, pero conociendo la familia que tengo tendría que haber agarrado una silla y habérselas partido en la cabeza como mínimo. Pero a la edad que tengo, uno reacciona de otra manera", contó Cogo a EL CIVISMO con la serenidad propia que le dan la razón, la conciencia limpia y su experiencia de hombre de banco.
LA TRAMA AL DESCUBIERTO
La historia seguía sin cerrar. Ante esto, Cogo y su hijo se presentaron en el Banco de la Nación. Tras una serie de averiguaciones, se descubrió que había una tarjeta apócrifa a nombre de Cogo, al tiempo que se estableció también el lugar de donde había sido obtenido el número de la clave, paso esencial como antesala del robo de dinero.
Se trataba de la computadora donde trabaja la encargada de las cuentas de caja de ahorro, aunque los pesquisas habrían establecido que esta persona, en principio, no tendría nada que ver en el hecho debido a que su superiora habría copiado los datos de Cogo, valiéndose de un instante (o de un descuido) en que este sector habría quedado desocupado.
Ante las evidencias que empezaban acumularse, el gerente le reconoció a Cogo la maniobra que se había cometido con la manifiesta intención de perjudicarlo económicamente. "Por lo menos, el gerente reconoce que hubo un ilícito, me devuelve el dinero y para mí ahí terminó toda la cuestión", agregó.
Pero su hijo no pensaría lo mismo y, ante el daño ocasionado, sumado a la situación familiar en que se vio involucrado, estaría dispuesto a iniciar acciones legales.
Mientras tanto, se inició un sumario interno para determinar las personas que estarían detrás de este ilícito y el grado de responsabilidad, aunque el malestar entre los empleados bancarios no cesó y, más allá de que el gerente les leyera una carta -presuntamente escrita por la autora del hecho- donde la empleada habría admitido su culpabilidad, no están dispuestos a digerir el mal trago hasta no verla fuera de la entidad.
A punto de jubilarse y de "disfrutar de los nietos" -como gusta decir Cogo- desde hace un año no trabaja más en la sucursal local de Banco de la Nación, aunque sigue perteneciendo a la institución ya que forma parte del directorio de la mutual Jerarquizar. Sus compañeros, al enterarse de lo que había pasado en Luján, le decían con tono afectuoso: "42 años invicto y mirá como te la vinieron a dar", comentó el damnificado.
El empleado perjudicado, durante varias décadas compartió el mismo lugar de trabajo de la empleada hoy fuertemente cuestionada. "Siempre fue muy buena empleada", dijo Cogo, quien supo desempeñarse a lo largo de los años como jefe de Área, interinamente fue contador, y hasta pasó casualmente por la Plataforma Comercial, de donde habría partido la maniobra. Y agregó ante lo ocurrido: "Me causa escalofrío porque no lo puedo creer. Esto me duele mucho porque me fui con la frente alta y esto afecta mucho a la imagen del Banco".
LA INSTITUCIÓN Y LOS HOMBRES
Cogo remarcó que el problema no es con el Banco de la Nación porque "como institución es extraordinaria. Estoy a muerte con el Banco porque fue mi vida, mi segunda casa, estuvo bárbaro y me devolvieron la plata", mas lo que pide "es que se haga justicia y si hay chorros o malos funcionarios que se los eche".
La violación al sistema bancario realizada desde el interior del propio banco no alcanza con el reintegro del dinero sustraído ni con las disculpas del caso por las molestias ocasionadas. Quizás por esta razón, este gesto tampoco se hizo explícito, aunque esto podría explicarse con la apertura del sumario administrativo que tiene por objetivo esclarecer el hecho y hasta sancionar al o los responsables. "Implicados puede haber varios" pero "la que sacó la plata seguro que es una sola y, por lo que me dicen, en pocos días el sumario va a estar resuelto. Lo que quiero es que si hay culpable que sea castigado", expresó Cogo a EL CIVISMO
- ¿Usted que conoce al Banco, qué suele suceder cuando ocurre este tipo de hecho?
- Son exonerados. Otra no cabe, porque con lo que hizo esta empleada no puede entrar a otra entidad, y donde vaya el personal de Luján va a hacer saber la `calidad' de empleada que va.
- ¿Tiene conocimiento si a raíz de esta situación intentó interceder el intendente, debido al acercamiento que tiene con uno de los hermanos de esta empleada sospechada?
- Eso me lo comentaron en una radio y si es cierto sería vergonzoso porque estaría defendiendo a una persona que no es honesta en su trabajo pero... hoy en día podemos, políticamente, esperar cualquier cosa. Espero que nadie haga desaparecer el sumario o haga algo raro. El Banco Nación está por encima de las presiones políticas. Eso es lo que quiero creer y pienso que va a ser así.
- ¿Piensa que el gerente es cómplice del accionar de esta empleada?- No, para nada. Tiene una trayectoria extraordinaria dentro del Banco y está a punto de jubilarse. Yo no sospecho ni pienso nada malo.